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Recomendaciones de lecturas de clásicos españoles

EL CANTAR DE MIO CID (ANÓNIMO): Rodrigo Díaz de Vivar es un gran soldado, pero además tiene todas las virtudes posibles: leal, inteligente, equilibrado, positivo… Siempre que se cae se levanta, lo que pierde lo recupera mejorado. Pero no solo por la perfección del héroe es recomendable este clásico, sino por las perfectas palabras –aunque muy antiguas- con las que está narrada la historia.
EL LAZARILLO DE TORMES (ANÓNIMO): Lázaro nace casi en el propio río Tormes y su vida, de amo en amo, va a estar llena de experiencias que le ayudan a adaptarse cada vez mejor a un mundo que no es un camino de rosas… Es el mundo real, no es un mundo para héroes como el Cid Campeador, sino para antihéroes como el Lazarillo.
EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA DE MIGUEL DE CERVANTES: Nunca es pronto ni tarde para empezar a leer el Quijote o para leer un trozo e intentar descubrir por qué es el libro más leído y traducido en el mundo después de la Biblia. No te dejes engañar por quien no lo ha leído ni entendido ni estudiado y lo desprecia.
LA VIDA ES SUEÑO DE CALDERÓN DE LA BARCA: Quizás la vida sea un sueño, pero en todo caso conviene actuar siempre con prudencia. Eso es lo que aprende Segismundo, el príncipe injustamente atrapado en una torre que solo quiere libertad. Para alcanzarla tendrá que renunciar a casi todo, incluso a sus sentimientos.
DON JUAN TENORIO DE JOSÉ ZORRILLA: El seductor por excelencia va de mujer en mujer, burlando y matando sin pensar en el castigo eterno; pero esta vez el amor de Doña Inés le salvará del infierno y el rebelde se reconciliará con Dios. Puedes ver este clásico todos los años representado en las calles de Alcalá de Henares a primeros de noviembre.
FORTUNATA Y JACINTA DE GALDÓS: Esta larga novela reproduce el verdadero Madrid del siglo XIX, calle a calle, con todas sus gentes; y dentro de estas gentes destacan Juanito Santa Cruz, un joven rico y consentido, mentiroso y autocomplaciente, su mujer Jacinta, buena mujer de la clase media y su amante Fortunata, mujer apasionada y de gran corazón perteneciente al pueblo llano. Los ricos, los pobres, la Iglesia…, todo fielmente retratado en la novela realista por excelencia.
LUCES DE BOHEMIA DE VALLE INCLÁN: En un Madrid absurdo, brillante y hambriento. En una sola noche de invierno, desde la caída de la tarde hasta el amanecer. Max Estrella, poeta maldito, genial, ciego, empobrecido… se pasea con su amigo Latino de Híspalis, caradura traicionero y sentimental; son las luces y sombras de la bohemia modernista; ambos representan la cara y la cruz de un poeta al que el propio autor conoció: Alejandro Sawa. Todo lo más castizo sucederá en estas pocas horas: tabernas, políticos corruptos, disturbios callejeros, una madre que sostiene el cadáver de su hijo en brazos, un anarquista condenado en la cárcel, un billete de lotería premiado… Obra verdaderamente para quitarse el sombrero: cráneo privilegiado.
EL ÁRBOL DE LA CIENCIA DE PIO BAROJA: El mismo Madrid reflejado por Luces de bohemia había aparecido antes en esta obra de Pio Baroja, con intención y estilo completamente distinto pero también interesante. Incluso el poeta Alejandro Sawa  y su triste muerte aparecen en ambos libros.
YERMA, BODAS DE SANGRE, LA CASA DE BERNARDA ALBA DE FEDERICO G. LORCA: Tragedias de Lorca centradas en mujeres dentro de una sociedad patriarcal, en el campo andaluz, encerradas en sus casas, con la única ilusión de casarse y tener hijos, pero hasta esto puede fallar y entonces…
NADA DE CARMEN LAFORET: Andrea es una joven muy especial, completamente distinta a las demás, tímida, introvertida, original, intelectual, apasionada, rara. Llega con toda su ilusión a Barcelona para iniciar allí su carrera universitaria y alojarse en casa de su abuela con sus extraños tíos. Nada va a salir como ella espera: nada.
LA FAMILIA DE PASCUAL DUARTE DE CAMILO JOSÉ CELA: «Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo». Así comienza Pascual Duarte la narración de su vida para justificar, desde la cárcel, cómo ha podido matar a la persona que le trajo al mundo. Palabras sencillas, descripciones elementales pero muy expresivas. A pesar de la violencia que todo lo impregna no dejará de atraparte por su honestidad brutal.

Manuel Melero

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